Agricultores de Huayllabamba comprueban uso efectivo de control biológico

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A 3284 metros de altitud, donde se ubica el distrito de Huayllabamba, en Cusco, el MINAGRI, a través del Servicio Nacional de Sanidad Agraria – SENASA, liberó controladores biológicos en campos de cultivo de maíz para mostrar su uso efectivo contra pulgones, trips, arañitas y cogolleros.

Acompañados de funcionarios de la municipalidad distrital de Huayllabamba, especialistas del Senasa llegaron hasta los sectores de Chilcapujio y Huayllapujio para liberar crisopas, un controlador biológico en estado larvario que se alimenta de pulgones, trips, arañitas y cogolleros.

De igual forma, liberaron el agente controlador en campos de cultivos de la parte baja del distrito, en un área de seis hectáreas sembradas con maíz. En total, liberaron 10 millares de crisopas.

Los agricultores pusieron en práctica las recomendaciones del Senasa para la aplicación de los controladores en lugar de productos químicos que pueden afectar su salud y las de sus familias por su mal uso.

Crisopas

Las crisopas son un depredador natural de plagas clave en el cultivo del maíz, como pulgones, arañas, trips y otros artrópodos pequeños que no dejan crecer a la planta al alimentarse de su cogollo o corazón.

El controlador biológico, producido en los laboratorios de SENASA, es liberado al momento de la eclosión de los huevos, es decir, en su estado larvario; es justamente en esta etapa cuando se alimentan de las plagas.

Si existen las condiciones y los agricultores no aplican ningún producto químico en sus campos, las larvas llegan a madurar y evolucionar a su especie adulta; en esta última etapa se alimentan del polen y néctares de las flores.

Las crisopas adultas hembras ovipositan sus huevos en las hojas del cultivo y nuevamente el ciclo se repite, garantizando el control de plagas y la futura producción agrícola. El tiempo de crecimiento de este controlador biológico es entre 30 y 40 días.