Apurímac: Senasa y productores articulan labores para el control de plagas del zapallo

Senasa recomendó el uso de controladores biológicos en lugar de plaguicidas.

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Senasa y productores articulan labores para el control de plagas del zapalloEl Servicio Nacional de Sanidad Agraria – Senasa Apurímac inició un nuevo ciclo de charlas de capacitación sobre el Manejo Integrado de Plagas (MIP) en el cultivo de zapallo, con la finalidad de ofrecer herramientas a los productores para detectar las plagas y controlarlas de manera efectiva.

Los servidores del campo del Senasa dictaron la primera charla en el distrito de Huanipaca con enfoque en el manejo adecuado del control cultural mecánico, biológico y etológico, en la que participaron dirigentes de asociaciones de productores y de los comités de riego de la comunidad de Pacobamba. 

El MIP promueve el uso de estrategias para el control de las poblaciones de plagas y la toma de acciones para prevenir su aparición. En vez de tratar su erradicación, el MIP se esfuerza en prevenir su desarrollo y mantener la población de plagas a niveles por debajo de lo que podría ser económicamente perjudicial.

De forma complementaria, el Senasa realizó actividades de vigilancia fitosanitaria en las parcelas de producción de zapallo ubicadas en las localidades rurales de la región a fin de brindar asistencia técnica a los pequeños productores. La evaluación y el monitoreo a los campos de producción se desarrollan en todas las fases de cultivo para hacer correcciones, establecer posibilidades de éxito y proyectar a futuro la mejora del MIP, reduciendo el nivel de incidencia de plagas como la mosca minadora y trips.

Además, en la charla teórico-práctica se recomendó no depender exclusivamente de los plaguicidas para el control ya que pueden contaminar el ambiente y afectar la salud de las personas. En ese contexto, se aconsejó la utilización de los controladores biológicos.

Los productores también recibieron orientación sobre la aplicación de las buenas prácticas agrícolas en sus propias parcelas, con medidas concretas a favor de una agricultura saludable y el desarrollo rural sostenible, buscando lograr un óptimo equilibrio entre los objetivos económicos, ambientales y sociales.