Perú ya cuenta con un primer laboratorio para crear superalimentos funcionales

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Con 38 millones muertes ocasionadas al año por enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes tipo 2, ataques cardíacos o cáncer, una alternativa aparece en el horizonte para cambiar la tendencia de salud: la producción de alimentos funcionales, una industria en la que Perú puede ser protagonista pues cuenta con la tecnología para ser parte de ella.

Laboratorio-superalimentos

Fuente: Agraria.pe

“Un alimento funcional es aquel que –además de aportar nutrientes para el organismo- ha demostrado científicamente que proporciona un mejor estado de salud y contribuye a la prevención de enfermedades crónicas”, explica la doctora Nancy Chasquibol, investigadora principal del Instituto de Investigación Científica de la Universidad de Lima.

La especialista, junto a su equipo, logró desarrollar alimento funcional a base de sacha inchi en el primer laboratorio de grasas, aceites y alimentos funcionales del país, que funciona en la mencionada universidad.

A primera vista, el producto parece solo polvo, pero en realidad está compuesto por microcápsulas de 10 a 100 micrómetros. Cada una de estas contiene omega 3 del sacha inchi y otros antioxidantes provenientes de elementos como la cáscara de camu camu. Se sabe que el omega 2 puede ayudar a la prevención de enfermedades cardíacas, neoplásicas y en la disminución del colesterol malo. Además, los antioxidantes pueden prevenir y retrasar el daño celular.

“Nosotros podemos añadir este producto, por ejemplo, a un yogur, a un vaso de leche, a un jugo o a un preparado hecho en casa. A cualquier alimento”, explicó la doctora Chasquibol.

La experta resalta que nuestro país está lleno de superalimentos que previenen varias enfermedades. Uno de ellos es el sauco, que posee más antioxidantes que el arándano.

Sin embargo, puesto que muchos de estos productos se encuentran en regiones distinates, pierden sus componentes funcionales durante el traslado.

“Tenemos que emplear la ciencia y tecnología para llevar esos alimentos a otro estado. Hay que transformarlos. Eso es lo que estamos haciendo en este laboratorio”, boservó.

El equipo de la Universidad de Lima prueba otros productos peruanos para mejorar la microcápsulas.

Un próximo objetivo sería la papilla para bebes y comida para adultos mayores.

Dato

.La creación de este laboratorio contó con el apoyo del Instituto la Grasa de Sevilla (España), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina y el Instituto de Alimentos de la Universidad de Florencia (Italia).