Fiscalizan establecimientos veterinarios para garantizar la calidad de los productos

1526

senasa-junin-medicamentos-veterinariosA fin de verificar las condiciones en las que se exhiben y comercializan los productos, el Ministerio de Agricultura y Riego – MINAGRI, informó sobre la inspección que desarrolló en 26 establecimientos de comercialización de productos veterinarios de la región Junín.

Las inspecciones se realizaron en centros comerciales de las provincias Huancayo, Chupaca, Concepción, Jauja, Tarma, Junín y Satipo, donde se verificó que los productos de uso veterinario y alimentos para animales cumplan con la normatividad legal vigente, que mantengan sus envases originales y que las etiquetas estén conservadas adecuadamente.

Estas acciones buscan que las condiciones de almacenamiento sean aptas, y que las instalaciones y equipos de refrigeración (en caso de venta de productos biológicos) se encuentren en buen estado. También se constató que el local esté registrado, que sus productos tengan el registro sanitario emitido por el SENASA y que cuente con un profesional veterinario responsable con vínculo laboral permanente.

El MINAGRI aseveró que las fiscalizaciones son parte de la vigilancia sanitaria y que los establecimientos que incumplan la norma establecida en el Reglamento de Registro, Control y Comercialización de Productos de Uso Veterinarios y Alimentos para Animales, pueden ser sometidos a un proceso administrativo sancionador.

Con esta labor, el MINAGRI busca el manejo adecuado de estos insumos, así como facilitar la comercialización y abastecimiento de productos veterinarios que reúnan condiciones de eficacia y calidad, disminuyendo el riesgo de difusión de enfermedades.

Los especialistas recomendaron a los responsables de las tiendas, implementar buenas prácticas de almacenamiento de los productos veterinarios y de los alimentos para animales, así como constatar periódicamente las fechas de caducidad de estos insumos.

También se implementaron otras actividades, como la capacitación a los comerciantes y usuarios, para minimizar los riesgos para la salud animal, salud pública y el ambiente, así como verificar la eficacia biológica de los medicamentos de uso veterinario y fomentar su venta responsable.