Prevención y Control de Enfermedades Parasitarias

Dentro de las acciones de este subcomponente se han incluido a dos enfermedades parasitarias, por su impacto en las explotaciones ganaderas así como en la salud pública, como son la distomatosis e hidatidosis, que en el país constituyen las enfermedades de mayor repercusión en la producción pecuaria así como en la salud pública.
 
La Distomatosis o Fasciolosis, es producida por el parásito Fasciola hepática, que se localiza en los conductos biliares del hígado de los mamíferos domésticos y el hombre. Afecta al ganado bovino, ovino, porcino, caprino, camélidos, conejos y cuyes.
El control y prevención se basa en acciones sobre los hospederos intermediarios (caracoles) y tratamientos estratégicos del ganado utilizando productos adecuados. En el país, ejecutores de práctica privada realizan algunos tratamientos (bovinos) contra la enfermedad en convenio y bajo supervisión del SENASA. 
 
La Hidatidosis, es producido por la fase larvaria de la tenia Echinococcus granulosus, que se localiza en el intestino delgado del perro, y en hospedero intermediario (animales domésticos) principalmente en el pulmón e hígado.
 
La hidatidosis en el ganado no tiene tratamiento, sólo la aplicación de medidas sanitarias que consiste en cortar el ciclo biológico del parásito en el hospedero intermediario, evitando que los perros consuman vísceras infectadas con quiste hidatídico. Asimismo, se recomienda realizar un control quimioprofiláctico en el perro mediante la dosificación con praziquantel, y así poder evitar la tenia elimine proglótidos grávidos junto con las heces del perro, previniendo de esta manera la contaminación de los pastos y el agua.
 
La importancia en la salud pública está relacionada no sólo con el elevado índice de mortalidad humana, sino también con las pérdidas por rendimiento laboral, gastos de hospitalización, intervenciones e incapacidades.[1]

[1] https://wzar.unizar.es/hidatidosis/hid/hid_info.html