Sistema Nacional de Información y Vigilancia Epidemiológica

1.5 Vigilancia de la Fiebre Aftosa

El sistema de vigilancia epidemiológica para Fiebre Aftosa se enmarca dentro del Sistema Nacional de Vigilancia Zoosanitaria que desarrolla el SENASA y está constituido por los niveles: Central, Direcciones Desconcentradas, Unidades Locales, el Laboratorio de Sanidad Animal del SENASA, las oficinas de Puertos y Aeropuertos, los Comités Locales de Sanidad Animal, Líderes Comunales y las demás oficinas de los sectores público y privado constituidas como censores. El SENASA ha organizado las actividades de modo que se ejecutan acciones de vigilancia pasiva y vigilancia activa.

La vigilancia pasiva establece que todo cuadro clínico compatible con enfermedad vesicular, origina una alerta y se considera sospechoso de fiebre aftosa hasta que no se demuestre lo contrario, debiendo ser atendido según el “Manual para Atención de Focos de Enfermedades Vesiculares”. (Directiva General No 019-2003-AG-SENASA-DGSA-PRONAFA).

Basados en las notificaciones y los resultados de laboratorio, el sistema da a conocer vía correo electrónico en forma semanal y mensual un reporte epidemiológico a PANAFTOSA/OPS y en forma mensual a la OIE mediante boletines de información zoosanitaria, esta misma información es registrada semanalmente en el Sistema de Vigilancia Continental ((https://sivcont.panaftosa.org.br/login.cfm) , y publicada a través de la página Web del SENASA:

(https://www.senasa.gob.pe/sanidad_animal/vigilancia_zoosanitaria/reporte_epidemiologico_semanal.htm).

Históricamente, entre los años 2001 – 2006, la atención de  episodios sospechosos de enfermedad vesicular, indica una alta sensibilidad del sistema de vigilancia epidemiológica para la fiebre aftosa. Así, tenemos en promedio 0.7 días entre una notificación y la visita de inspección, y 1.2 días entre la toma de muestras y el diagnóstico de laboratorio. En la zona a ser propuesta el promedio esta alrededor de 24 horas para la atención a la sospecha.

1.5.1 Sospecha clínica

La autoridad local que recibe la notificación, deberá comunicarse con la autoridad del nivel central correspondiente por el conducto más rápido, bajo responsabilidad; debiendo registrar inmediatamente la notificación.

Los propietarios o encargados del predio con animales sospechosos a la enfermedad vesicular, están obligados bajo responsabilidad a notificar al SENASA dicha situación, aislar a los animales afectados e inmovilizar a todos los animales existentes en el predio o establecimiento, restringiendo el ingreso y salida de personas, vehículos, animales, productos y subproductos; hasta que se haya constituido en el lugar el personal del SENASA (Artículo 26º).

Una vez que el personal del SENASA determine la presencia clínica de la enfermedad vesicular, procede a la obtención de las muestras correspondientes para su inmediata remisión al laboratorio del SENASA; teniendo en cuenta bajo responsabilidad, los dispositivos señalados en el manual de recolección y envío de muestras para Fiebre Aftosa (Artículo 27º).

Determinada la presencia clínica de la enfermedad, el personal del SENASA procede a interdictar el predio o establecimiento, disponiendo la implementación de las acciones sanitarias pertinentes; las cuales deberán ser acatadas inmediatamente por el propietario de los animales, bajo responsabilidad (Artículo 28º).

Si el análisis del laboratorio da resultado positivo a Fiebre Aftosa, se toman las medidas sanitarias pertinentes, luego el SENASA declara el estado de cuarentena mediante Resolución Directoral del Órgano Desconcentrado de la jurisdicción. (Artículo 29º).

Cuando el análisis del laboratorio de las muestras sospechosas de enfermedades vesiculares resulte negativo a Fiebre Aftosa, se realiza el diagnóstico diferencial correspondiente para enfermedades confundibles, tales como Estomatitis Vesicular (ELISA sándwich indirecta), Lengua Azul (ELISA, IDGA), Diarrea Viral Bovina (ELISA), Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (ELISA), entre otras, de importancia epidemiológica. Muestras de virus de la fiebre aftosa  son enviadas al Centro Panamericano para caracterización Biomolecular.

Los animales del predio infectado, que presenten signos clínicos o que por serología resulten positivos; serán sacrificados bajo supervisión del SENASA. (Artículo 31º).

Declarada la cuarentena, ésta se mantendrá hasta cuando el SENASA considere que ya no existe riesgo; previo informe epidemiológico del Órgano competente (Artículo 32º), el levantamiento de la cuarentena se realiza mediante un muestro seroepidemiológico y el uso de animales centinelas.

Ante la sospecha de una enfermedad vesicular, se siguen los procedimientos descritos en el DS Nº 42-2004-AG, detallados a continuación:

Los propietarios y encargados de animales, médicos veterinarios, personal del sector agropecuario público y privado, administradores de centros de beneficio, acopio o cualquier otro evento pecuario y demás personas naturales y jurídicas, están obligados a notificar dentro de las primeras 24 horas de presentada la sospecha a la oficina del SENASA local, dependencias del sector agrario o autoridades políticas y policiales más cercanas, la existencia de cualquier animal bajo sospecha de enfermedad vesicular (Art. 25).