Senasa: Vacunación de aves en zonas alejadas de San Martín

3189

Senasa - Vacunación de aves en zonas alejadas de San MartínLa enfermedad de Newcastle es una infección altamente contagiosa que afecta a aves domésticas y de crianza tecnificada. Causada por un virus de la familia de los paramyxovirus, produce una amplia variedad de signos clínicos respiratorios (jadeo, tos), nerviosos (depresión), hinchazón de los ojos y el cuello, diarrea y producción reducida de huevos.

En zonas lejanas, donde la crianza doméstica se desarrolla de forma precaria, esta enfermedad se presenta como una amenaza porque las transmisiones ocurren frecuentemente por hacinamiento, exposición a heces y otras excreciones de aves infectadas (por manejo deficiente), y a través del contacto con alimento, agua, equipamiento y ropa contaminados, por lo que la higiene y cuidado deben ser primordiales.

Cuando surge un brote de Newcastle, la mortandad de las aves puede alcanzar entre un 10% en caso de la cepa mesogénica y 100% del total de la población en caso de la cepa velogénica. En el caso de las aves que sobreviven, éstas se vuelven portadoras del virus, convirtiéndose en una amenaza para las futuras aves, razón por la cual deben ser sacrificadas.

Esto constituye un golpe muy duro a la economía del avicultor que, en muchos casos, depende de los beneficios de la crianza doméstica para la manutención de sus familias.

Senasa - Vacunación de aves en zonas alejadas de San MartínEn ese sentido, amparado en el decreto supremo 010-2003-AG Reglamento de Control y Erradicación de la Enfermedad Newcastle, el Senasa busca contribuir a la sanidad en las cadenas alimenticias realizando campañas de vacunación contra Newcastle en San Martín, incluso en las zonas más alejadas de la región.

Precisamente, en enero último, la autoridad sanitaria vacunó a cerca de 670 aves de traspatio en la comunidad de Pacchilla, de la provincia de Lamas.

En esta visita, los especialistas aplicaron vía ocular un compuesto de virus atenuado, a fin crear anticuerpos contra el virus de la enfermedad de Newcastle. Durante el primer año de vida del ave, esta vacuna debe ser aplicada cada tres meses y, en animales adultos, solo una vez al año.