Cajamarca: Sinergia para erradicar las moscas de la fruta revalorará la producción de chirimoya en Asunción

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El Servicio Nacional de Sanidad Agraria – SENASA y los pequeños productores del valle Alto Jequetepeque hacen sinergia para eliminar la mosca de la fruta y recuperar la producción de chirimoyas, que años atrás alcanzaron reconocimiento interregional por su calidad, sabor y tamaño.

Del valle Alto Jequetepeque, destacan en la producción de chirimoya los distritos Asunción y San Juan, ubicados en la provincia Cajamarca, y concentran aproximadamente 200 hectáreas entre especies nativas y cultivadas.

Las especies nativas más comunes se conocen localmente como panza de vaca, lisa y chuchuda. Mientras que la especie cultivada por excelencia es la Cumbe.

En ambos distritos, el SENASA y los comités de sanidad agraria (conformados por pequeños productores) vienen trabajando coordinadamente en la eliminación de las moscas de la fruta, tras un proceso previo de sensibilización y capacitación respecto al control integrado de la mosca de la fruta.

Por su parte, los productores ejecutan las labores de control cultural y etológico, que previamente aprendieron de la mano de los servidores de campo del SENASA, mientras que la autoridad en sanidad agraria complementa aplicando el control químico. De esta manera se concreta el control integrado que asegura la eliminación de la plaga.

Juegan un rol importante los gobiernos locales de los distritos San Juan y Asunción que se han sumado al proyecto de Control y Erradicación de Mosca de la Fruta y vienen dando las facilidades para el almacenamiento y movilización del cebo tóxico específico para las moscas de la fruta que usa el SENASA para el control químico.

No obstante, la autoridad en sanidad agraria exhorta a que más productores se sigan sumando al proyecto y participen de manera activa en las acciones de control cultural y etológico de la mosca de la fruta, para alcanzar el objetivo y hacerlo sostenible.

Las acciones de control cultural implican el recojo y entierro de frutos malogrados, podas sanitarias y rastrillado de suelos para eliminar los estados inmaduros de la plaga (larvas y pupas), mientras que el control etológico consiste en la instalación de trampas caseras que eliminan el estado adulto de la misma (insecto).